La situación se agrava por momentos. A la ascensión al poder de nuevo de Zapatero le sigue una crisis sin precedentes en el PP. Lo malo es que no parece que se trate de una crisis generada por un debate sobre el cambio de estrategia en la forma de enfocar la oposición en esta nueva legislatura, lo cual tendría su lógica. No, es algo más profundo y peligroso. Es una crisis de principios y de ideas. La prueba más evidente la hemos visto en el trato dispensado a María San Gil por los advenedizos del nuevo equipo de Rajoy. Ya tuvimos avisos de este giro inesperado del PP con los estatutos coartada del catalán; el de Valencia y el de Andalucía.
Da la sensación que la nueva dirección del PP interpreta el resultado de las elecciones desde la óptica de una imperiosa necesidad de cambio. Pero de un cambio ideológico, de giro hacia el centro, a la socialdemocracia o a no se sabe qué. Tienen la sensación que “cambiando” el PP ampliarán su base de votantes. El problema es la naturaleza de ese cambio. Si este supone una renuncia a los principios fundamentales que ha venido defendiendo el partido, como son la idea de España, la derrota del terrorismo, la igualdad de todos los españoles, la defensa del castellano etc. No solo no aumentará su base electoral, si no que el batacazo va a ser sonado.
El votante natural de la derecha se moviliza no tanto por las siglas como por los valores que representa una opción política. Lo hemos visto en Cataluña con el rotundo fracaso de Piqué cuando se ha intentado un PP “light” simpático con el nacionalismo. Lo que hay que cambiar no son las ideas, que son las correctas, si no la estrategia de comunicación, verdadero talón de Aquiles de la derecha española. La dificultad que tiene la derecha para hacer llegar, no digamos explicar, su ideario a la sociedad es crónica.
Si se abandonan los principios y se da por perdida la batalla ideológica otras opciones políticas emergentes con una clara vocación nacional como la que representa Rosa Díez serán el nuevo referente de muchos ex-votantes del PP.
domingo, 18 de mayo de 2008
Por principios
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario